En una remota aldea provenzana...
Montelimar, un pueblo agreste, con grandes viñedos, ha estado recuperandose de las ultimas guerras. no ha sido facil, mas el pueblo no carece de la belleza propia de las cosas dejadas en libertad de los poderosos. Aun asi su historia no se pierde, y aparentemente ha sido turbulenta en el pasado.
Siendo anteriormente un monasterio-fortaleza, la ciudad creció alrededor del castillo de Bousz, el cual esta casi terminado, con enormes torres estilizadas, con pendones y banderas lisadas, es un espectaculo formidable. El centro de la ciudad se encuentra la plaza de San Esteban del Mar, con una Cruz en su centro. Alrededor se instala el mercado, que trae Toronjas y ganado de Barcelona, y madera tallada, arcilla y hierro desde Italia a traves de Marsella. la modesta catedral de San Esteban es flanqueada por las casas bancarias de los Bardi y Baglionis. El barrio artesano de la ciudad es un lugar ruidoso que aun produce ciertas armas, pero principalmente herramientas y articulos de caballeria.
Al Sur se encuentra una antigua residencia de los reyes capetinos, el Castillo de Dirac, se aparece entre las brumas como un fantasma acechante, empantanado en los lindes del gran bosque de Ardeche y un acantilado al Mediterráneo, pareciera mirar con la cara de un tuerto al no tan soberbio, pero mucho mejor mantenido, castillo del Baron, llamado castillo de Bousz, el cual guarece directamente el poblado. Aquella fortaleza abandonada esta hecha con piedras enormes y de hechura bruta, totalmente franca, sin embargo lleva abandonada centurias, el lugar es evitado por ser considerado un lugar maligno y encantado. Donde los niños perdidos van a tener el sueño de la muerte. Se creia que habia un pasaje directamente al mundo de los muertos. el camino casi en deshuso, reverdecido por la maleza que lleva al lugar, se llama el camino romano.
Al Norte, rodeada de campiñas labriegas, y de sus propios cultivos, se encuentra el Monasterio de Saint Claire des Forets. En el cual viven en claustro, las hermanas clarisas, dedicadas a la contemplacion y a la autosustentacion. Obtuvieron la independencia de la diocesis de Montelimar para ser regidas desde Sens por el Arzobispo, el cual les otorga escasa atencion. Fabrican paños y tapices sencillos. El camino que lleva al monasterio y a la campiña... se llama camino del Leon, presumiblemente por llevar Lyon.
Al Este encontramos las antiguas minas de sal de Dieulefit, ahora anegadas, la leyenda dice que hace muchos años un poderoso brujo o bruja, se encontro con un caballero cruzado, que las historias llaman Clement, pero no se sabe la verdad, el cruzado al no poder vencer al brujo, invoco el poder de Dios y una enorme ola llego desde el mar hasta las cavernas, a cuarenta leguas, sepultando e inundando las camaras subterraneas, apagando, según se dice, los fuegos infernales del brujo. El camino continua hasta Marsella llamándose el camino provenzal.
Y al Oeste, se encuentra el vasto Bosque de Ardeche, con sus misteriosos montes titanes, enormes robles, acacias , sauces crecen de manera desmedida, las proporciones parecen desaparecer y cuando se viaja por el Camino del Muerto, como se llama, es imposible no sentirse pequeño. Hace décadas atrás, los duques construyeron una serie de torreones y puestos de avanzada para proteger a los viajeros, pero rápidamente la guerra hizo que cayeran en abandono, siendo objeto del mito y guarida de ladrones o cosas peores segun dicen los cuentos. El camino es un lugar lúgubre, desolado y oscuro, los viajeros solo toman ese camino en extrema necesidad.
Siendo anteriormente un monasterio-fortaleza, la ciudad creció alrededor del castillo de Bousz, el cual esta casi terminado, con enormes torres estilizadas, con pendones y banderas lisadas, es un espectaculo formidable. El centro de la ciudad se encuentra la plaza de San Esteban del Mar, con una Cruz en su centro. Alrededor se instala el mercado, que trae Toronjas y ganado de Barcelona, y madera tallada, arcilla y hierro desde Italia a traves de Marsella. la modesta catedral de San Esteban es flanqueada por las casas bancarias de los Bardi y Baglionis. El barrio artesano de la ciudad es un lugar ruidoso que aun produce ciertas armas, pero principalmente herramientas y articulos de caballeria.
Al Sur se encuentra una antigua residencia de los reyes capetinos, el Castillo de Dirac, se aparece entre las brumas como un fantasma acechante, empantanado en los lindes del gran bosque de Ardeche y un acantilado al Mediterráneo, pareciera mirar con la cara de un tuerto al no tan soberbio, pero mucho mejor mantenido, castillo del Baron, llamado castillo de Bousz, el cual guarece directamente el poblado. Aquella fortaleza abandonada esta hecha con piedras enormes y de hechura bruta, totalmente franca, sin embargo lleva abandonada centurias, el lugar es evitado por ser considerado un lugar maligno y encantado. Donde los niños perdidos van a tener el sueño de la muerte. Se creia que habia un pasaje directamente al mundo de los muertos. el camino casi en deshuso, reverdecido por la maleza que lleva al lugar, se llama el camino romano.
Al Norte, rodeada de campiñas labriegas, y de sus propios cultivos, se encuentra el Monasterio de Saint Claire des Forets. En el cual viven en claustro, las hermanas clarisas, dedicadas a la contemplacion y a la autosustentacion. Obtuvieron la independencia de la diocesis de Montelimar para ser regidas desde Sens por el Arzobispo, el cual les otorga escasa atencion. Fabrican paños y tapices sencillos. El camino que lleva al monasterio y a la campiña... se llama camino del Leon, presumiblemente por llevar Lyon.
Al Este encontramos las antiguas minas de sal de Dieulefit, ahora anegadas, la leyenda dice que hace muchos años un poderoso brujo o bruja, se encontro con un caballero cruzado, que las historias llaman Clement, pero no se sabe la verdad, el cruzado al no poder vencer al brujo, invoco el poder de Dios y una enorme ola llego desde el mar hasta las cavernas, a cuarenta leguas, sepultando e inundando las camaras subterraneas, apagando, según se dice, los fuegos infernales del brujo. El camino continua hasta Marsella llamándose el camino provenzal.
Y al Oeste, se encuentra el vasto Bosque de Ardeche, con sus misteriosos montes titanes, enormes robles, acacias , sauces crecen de manera desmedida, las proporciones parecen desaparecer y cuando se viaja por el Camino del Muerto, como se llama, es imposible no sentirse pequeño. Hace décadas atrás, los duques construyeron una serie de torreones y puestos de avanzada para proteger a los viajeros, pero rápidamente la guerra hizo que cayeran en abandono, siendo objeto del mito y guarida de ladrones o cosas peores segun dicen los cuentos. El camino es un lugar lúgubre, desolado y oscuro, los viajeros solo toman ese camino en extrema necesidad.









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